Hay personas que, aunque estén a kilómetros de distancia, las sientes cerca. No importan las horas que les separan, los meses o años sin verse. Ellos siempre están allí para ti.
Tuve esa sensación durante las últimas seis semanas de mi tour por España y Colombia. Hacía más de siete años que no veía a mis amigos, parte de mi familia, y al verlos sentí como si el tiempo no hubiera pasado nunca.
Allí me encontré con ellos y estaban con el mismo cariño, apertura y generosidad. Qué suerte tenerlos y también, qué suerte tenerte a ti, que sé que seguías aquí esperando por nuestras actividades y preservando nuestra comunidad.
Regresé a Malta cargada de ideas, de nuevos eventos y con muchas, muchas ganas de volver a encontrarme contigo, para que juntas podamos continuar este viaje.
Gracias por ser y estar.
Con gratitud,
Caro







