Hoy te quiero hablar desde el otro lado, desde aquel donde nos suelen llamar sobrevivientes, porque ya hemos sanado. Un día estará aquí, te lo aseguro.
Quizá estés cansada de esperar ese momento en que las cosas se ponen a tu favor. Te desesperas, frustras, pierde la fe y la esperanza, y hasta se te vuelve costumbre usar el traje de víctima. Es normal. Yo llegué a ese punto.
Pasé muchos años intentando encontrar respuestas, preguntándome qué había hecho mal para merecer todo ese dolor. La respuesta era clara, peo yo no la veía.
Sin embargo, cuando empecé a darme cuenta de que necesitaba cuidarme en lugar de culparme el sol volvió a brillar.
Solo necesitaba hacer algo, tomar la decisión de sanar. No fue un camino fácil, pero hice todo lo posible por encontrar las herramientas adecuadas para encontrar mi paz interior.
Pedí ayuda, este fue mi primer paso y pude sanar. Si buscas a alguien para iniciar tu proceso de sanación soy la persona indicada para acompañarte en tu camino. Sé lo que estás sintiendo, he estado en tus zapatos y sé lo que duele y lo sola que te puedes estar sintiendo.
La buena noticia es que no estás solo en este viaje. Juntas lo lograremos.
Con gratitud,
Caro







